La terapia asistida con ketamina (o KAP, por sus siglas en inglés Ketamine-Assisted Psychotherapy) es un tratamiento en el que un profesional administra ketamina en un entorno clínico controlado y la combina con acompañamiento psicoterapéutico. Se utiliza, sobre todo, en casos de depresión resistente y otros trastornos del estado de ánimo cuando los tratamientos convencionales no han funcionado. En esta guía completa te explicamos qué es, cómo funciona, para qué se usa, cómo es una sesión y qué dice la evidencia científica.
¿Qué es la terapia asistida con ketamina (KAP)?
La KAP no consiste solo en administrar un fármaco: integra dos componentes que actúan de forma sinérgica. Por un lado, la ketamina, una molécula con propiedades anestésicas y disociativas que, en dosis bajas y supervisadas, induce un estado de conciencia modificado. Por otro, la psicoterapia, que aprovecha la ventana de mayor flexibilidad psicológica que abre la ketamina para trabajar emociones, recuerdos y patrones difíciles de abordar en un estado ordinario.
A diferencia del uso recreativo, la KAP se realiza siempre con indicación, supervisión y dosis controladas por personal sanitario, en un marco terapéutico estructurado en tres fases: preparación, sesión e integración.
¿Cómo funciona la ketamina en el cerebro?

La ketamina actúa principalmente sobre el sistema del glutamato, el neurotransmisor excitatorio más abundante del cerebro, bloqueando los receptores NMDA. Esto desencadena una cascada de efectos que la investigación asocia con un aumento de la neuroplasticidad: la capacidad del cerebro para crear y reorganizar conexiones neuronales. Se han descrito incrementos de factores como el BDNF y la formación de nuevas sinapsis en horas, lo que podría explicar por qué su efecto antidepresivo aparece mucho más rápido que el de los antidepresivos clásicos.
Ese mismo mecanismo abre una «ventana terapéutica» de días en la que la persona suele estar más receptiva al cambio. Por eso el acompañamiento psicológico es tan importante: ayuda a consolidar lo que ocurre durante y después de la experiencia.
¿Para qué se utiliza?
Los usos más estudiados de la terapia con ketamina incluyen:
- Depresión resistente al tratamiento, cuando otros antidepresivos no han dado resultado.
- Ideación suicida, por su rapidez de acción en situaciones de crisis (siempre en contexto clínico).
- Trastornos de ansiedad y estrés postraumático (TEPT).
- Algunos cuadros de dolor crónico.
La esketamina (Spravato), una variante en espray nasal, está aprobada por la FDA y la EMA para la depresión resistente, lo que ha consolidado el interés clínico por estos enfoques.
Cómo es una sesión de terapia con ketamina
Aunque cada protocolo varía, una sesión de KAP suele seguir estas fases:
Tabla de Contenido
Toggle1. Preparación
Se evalúa la historia clínica, se establecen objetivos y se cuida el set (estado mental) y el setting (entorno). Una buena preparación es clave para una experiencia segura y significativa.
2. La sesión
En un espacio tranquilo y supervisado, se administra la ketamina (por vía intramuscular, intravenosa, sublingual o nasal según el protocolo). La persona suele descansar con antifaz y música mientras el equipo monitoriza constantes y acompaña.
3. Integración
En las sesiones posteriores se trabaja el sentido de lo vivido y cómo trasladarlo a cambios concretos en la vida diaria. La integración es lo que convierte una experiencia puntual en un beneficio duradero.
Seguridad, efectos secundarios y contraindicaciones
Administrada por profesionales y en dosis controladas, la ketamina tiene un perfil de seguridad bien conocido. Aun así, puede producir efectos transitorios como disociación, mareo, náuseas o aumento de la tensión arterial. Existen contraindicaciones (por ejemplo, ciertas afecciones cardiovasculares o psiquiátricas) que deben evaluarse antes del tratamiento. Por eso nunca debe realizarse de forma autónoma ni fuera de un entorno clínico.
¿Qué dice la evidencia científica?
La investigación sobre la ketamina y la salud mental ha crecido enormemente en la última década. Los estudios respaldan su eficacia rápida en la depresión resistente, y los modelos que combinan el fármaco con psicoterapia (KAP) apuntan a beneficios más sostenidos que el fármaco solo. Sigue siendo un campo en evolución: hacen falta más ensayos a largo plazo y la práctica debe basarse siempre en la mejor evidencia disponible y en la regulación de cada país.
Formación para profesionales
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La ketamina y los psicodélicos en Fuertedélica
En Fuertedélica, la conferencia internacional sobre psicodélicos y salud mental, dedicamos espacio a la ciencia y la práctica de la KAP. Esta guía nace de nuestra colaboración con Clínica Synaptica, organizadora del 1st KAP International Association Summit (Barcelona, 16–18 oct 2026), para el que la comunidad Fuertedélica tiene un 15% de descuento en el Standard 3-Day Pass con el código FUERTEDELICAKAP2026.
Preguntas frecuentes
¿La terapia con ketamina es legal?
La ketamina es un medicamento de uso hospitalario; su empleo terapéutico depende de la regulación de cada país y debe realizarlo personal sanitario autorizado.
¿En cuánto tiempo hace efecto?
A diferencia de los antidepresivos clásicos (semanas), muchos pacientes notan cambios en el ánimo en horas o pocos días, aunque el beneficio sostenido depende del proceso terapéutico completo.
¿Es lo mismo que usar ketamina por mi cuenta?
No. La KAP implica indicación médica, dosis controladas, supervisión y un trabajo psicoterapéutico de preparación e integración. El uso autónomo conlleva riesgos serios.
Este artículo tiene fines informativos y no constituye consejo médico. Si estás considerando un tratamiento de salud mental, consulta con un profesional sanitario cualificado.
